El encuentro conmigo.

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Análisis del libro de poemas


El árbol de diana de Alejandra Pizarnik

Al reunirnos con los compañeros que tenían este mismo libro sacamos algunas conclusiones sobre los temas lo caracterizan, como “la soledad”, “la angustia”, “la tristeza”, “el silencio” y la búsqueda interna” entre otros.
Los poemas son mayoritariamente cortos, algunos escritos en verso y otros en prosa, están llenos de contradicciones y sugerencias.
Habla mucho sobre la soledad de la conciencia, del ser humano, la huida constante de uno mismo. El lenguaje puede ser una trampa, hay que conocerlo bien para lograr entender cada palabra ya que Alejandra se dedica a darle a las palabras un sentido verdadero para ella, una traducción exacta de lo que piensa y de lo que siente.

En este libro pude encontrar mucha inestabilidad y desconcierto entre cada poema e incluso, dentro de los poemas, ya que habían muchas oposiciones, como día-noche; alba-penumbra; aquí-allá; silencio-palabra, sombra-luz; vida-muerte; cuerpo-alma; lleno-vacío; apertura-cerramiento; angustia-esperanza; transparencia-corporeidad; movimiento-pausa; verdad-desconcierto; miedo-certeza; lluvia-llama; arriba-abajo.
El poema que yo elegí es el número 32 del libro y dice así:
Es un cerrar los ojos y jurar no abrirlos. En tanto afuera se alimentes de relojes y de flores nacidas de la astucia. Pero con los ojos cerrados y un sufrimiento en verdad demasiado grande pulsamos los espejos hasta que las palabras olvidadas suenan mágicamente”

Al leer este poema lo primero que pude identificar es que tiene ritmo, música.
Luego de identificar esto comencé a leerlo de nuevo y lo primero que me llamo la atención fue la frase “Pero con los ojos cerrados..... Suenan mágicamente”
En esta frase pude interpretar diferentes cosas como una obligación de hacer algo que esta cansada de hacer, o que al quererlo hacer tan perfecto se olvida de como en verdad quería que sea. O que cierra los ojos porque esta cansada de ver la realidad que es tan cruel y que todo lo que hace tiene que ser perfecto.
En la parte de esta frase donde dice “Pulsamos los espejos hasta que las palabras olvidadas suenan mágicamente”, desde mi punto de vista pude encontrar la culminación de la música en el poema ya que cada palabra me recuerda a esta:
El pulsar me hace recordar a cuando tocas una nota en un instrumento, los espejos son objetos que te reflejan tal como eres y al mismo tiempo pueden ser las cuerdas de una guitarra que al pulsarlas, las palabras olvidadas renacen con la música y suenan mágicamente.

Si la primera frase del poema la cual dice “Es un cerrar los ojos y jurar no abrirlos", la juntamos con “En tanto afuera se alimenten de relojes y de flores nacidas de la astucia”, llego a la conclusión que el cerrar los ojos nos permite alejarnos de la realidad ya sea exterior, del mundo, de las personas de todo aquello que nos rodea o de alejarnos de uno mismo ya que no nos permite vernos en aquellos objetos que nos reflejan y a medida que el tiempo va pasando y el mundo se mantiene girando ella sigue con la angustia de sentirse perdida por no saber quien es y de como afrontar esa realidad tan cruel, y al final encuentra en la muerte la única respuesta a la duda de ser.



Luego de analisar este poema, se me ocurrió relacionarlo con esta pintura de Rene Magritte "El Falso Espejo".

En el poema pude interpretar "que Pizarnik temía mirarse al espejo y encontrase con ese otro "yo" que rechazaba, le asustaba su propio reflejo, su realidad. Lo que yo encontre en esta pintura es que el ojo ve lo que le gustaria ver y no ve la realidad, ve un paisaje utópico, idealisado, tal es asi como dice Alejandra en el poema "Es un cerrar los ojos y jurar no abrirlos en tanto afuera se alimenten de relojes y de flores nacidas de la astucia", el cerrar los ojos es otra forma de apartarce de la realidad y de no ver todas esas cosas que nos molestan, aunque en mi opinion no se puede caminar por la vida con los ojos cerrados ya que , aunque siempre va a haber cosas que no nos gusten , no hay que cerrar los ojos, hay que tratar de mejorar esas cosas .

poema 19 - de Pablo Neruda

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Niña morena y ágil, el sol que hace las frutas,
el que cuaja los trigos, el que tuerce las algas,
hizo tu cuerpo alegre, tus luminosos ojos
y tu boca que tiene la sonrisa del agua.
Un sol negro y ansioso se te arrolla en las hebras
de la negra melena, cuando estiras los brazos.
Tú juegas con el sol como con un estero
y él te deja en los ojos dos oscuros remansos.

Niña morena y ágil, nada hacia ti me acerca.
Todo de ti me aleja, como del mediodía.
Eres la delirante juventud de la abeja,
la embriaguez de la ola, la fuerza de la espiga.
Mi corazón sombrío te busca, sin embargo,
y amo tu cuerpo alegre, tu voz suelta y delgada.
Mariposa morena dulce y definitiva,
como el tri
gal y el sol, la amapola y el agua.


Entre tantos poemas del libro "20 poemas y una canción desesperada" de Pablo Neruda, el que elegí uno de los pocos que me transmitió algo. Yo lo interpreté de varias maneras, pero al releerlo varias veces, lo que mas noté fue cómo se describe a una "Niña morena y ágil" y cómo ésta mujer juega con la naturaleza. Me inspira libertad, vida, dejarse llevar..
Cómo la niña morena y ágil "juega con el sol como si fuera un estereo", me provoca lo que vi en la imágen; una mujer estirando sus brazos, jugando con un pañuelo como si fuera una pelota en el aire, bailando al lado de las aguas, moviendose como yendo hacia algún lugar.

Campos Atardecidos

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Mad Yannis Dance
- Rick Wright


El poema, del libro Fervor de Buenos Aires de Jorge Luis Borges, relata gráficamente las características de un atardecer en el campo, añadido a la propia melancolía de quien relata, sabiendo qué va a suceder como si ya lo hubiera viso mil veces: "En el dormitorio vacío/la noche cerrará los espejos."
La canción posee también cierta melancolía; su ritmo repetitivo representa esa sensación de "rutina" que hay en el poema, como un ciclo que siempre vuelve a empezar.

Campos Atardecidos
Jorge Luis Borges

El poniente de pie como un Arcángel
tiranizó el camino.
La soledad poblada como un sueño
se ha remansado alrededor del pueblo.
Los cencerros recogen la tristeza
dispersa de la tarde. La luna nueva
es una vocecita desde el cielo.
Según va anocheciendo
vuelve a ser campo el pueblo.
El poniente que no se cicatriza
aún le duele a la tarde.
Los trémulos colores se guarecen
en las entrañas de las cosas.
En el dormitorio vacío
la noche cerrará los espejos.

Viernes 3 a.m.

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Después de haber leído el libro "El árbol de Diana" de Alejandra Pizarnik, busqué información sobre esta autora y pude encontrar que ella escribía todo lo que sentía, lo que le pasaba en su vida, y lo expresaba en sus poemas. En un momento de su vida ella siente que ya no encuentra ese lugar en donde poder expresar sus sentimientos, y se suicida.
La fiebre de un sábado azul
y un domingo sin tristezas.
Esquivas a tu corazón
y destrozas tu cabeza,
y en tu voz, sólo un pálido adios
y el reloj en tu puño marcó las tres.
El sueño de un sol y de un mar
y una vida peligrosa
cambiando lo amargo por miel
y la gris ciudad por rosas
te hace bien, tanto como hace mal
te hace odiar, tanto como querer y más.
Cambiaste de tiempo y de amor
y de música y de ideas
Cambiaste de sexo y de Dios
de color y de fronteras
pero en sí, nada más cambiarás
y un sensual abandono vendrá y el fin.
Y llevas el caño a tu sien
apretando bien las muelas
y cierras los ojos y ves
todo el mar en primavera
bang, bang, bang
hojas muertas que caen,
siempre igual,
los que no pueden más
se van.